Sobre mí

Bueno, antes de nada debería presentarme, ¿no? ;-) Me llamo Tony y estoy aquí porque quiero compartir, con la comunidad del Software Libre en general y la comunidad de Debian GNU/Linux  en particular, todo el conocimiento y la cultura que he podido aprender gracias a las mismas.

Desde que comencé mis andanzas por este mundo libre he aprendido a hacer muchas cosas, ya sea investigando por la red o experimentando yo mismo, y para no perder toda esta riqueza de conocimiento he ido tomando notas escritas y mentales de casi todo lo aprendido. Por tanto, al crear este blog me propuse transcribir toda esa información y compartirla con la comunidad para devolver de alguna forma todo el conocimiento que me fuera posible. 

¿Por qué un blog sobre Software Libre? ¿Y por qué sobre Debian GNU/Linux? Bueno, antes de nada pongámonos en antecedentes.

Antes de conocer la existencia de este maravilloso mundo del Software Libre, yo era un aficionado a la informática de lo más normal. Usaba, como muchos otros antes de ver la luz, software privativo de lo más variado, desde un sistema operativo privativo hasta aplicaciones privativas de todo tipo. ¿La forma de conseguirlos? La de siempre, compartir copias entre colegas y descargarlas en redes P2P. 

Pero en el fondo yo nunca me sentía realizado. No por usar software no autorizado, ni muchísimo menos, si no porque no me sentía libre incluso antes de saber que eso era posible en el mundo tecnológico. Sentía que el software me controlaba a mí en vez de yo a él, sentía que yo era un número mediante el cual las grandes empresas de software escalaban posiciones a mi costa y pretendían hacer de mí un mero cliente que usara sus productos para hacerme dependiente y tener así la necesidad de pagar por ellos cuando me lo requiriesen.

En definitiva, no disfrutaba de la informática pese a que era mi principal pasatiempo. Incluso a día de hoy, cuando tengo que verme las caras por obligación con mi viejo "amigo", recuerdo aquellos tiempos en los que lo normal era que mi ordenador se comportase de un modo en que yo no había previsto. Malware por cualquier rincón del sistema incluso cuando lo creía absolutamente blindado y seguro. Programas instalados para los que no había autorizado su instalación. Adquisición de programas en fuentes fiables en cuya instalación se me "recomendaba" instalar varias aplicaciones que "supuestamente" iban a serme extremadamente útiles.

Todo este mundo exento de cualquier posibilidad de control sobre el mismo murió para mí cuando conocí en la universidad un ecosistema de software al que mis profesores llamaban Software Libre. Yo me preguntaba, ¿qué significa que un software sea libre? Y cuando me lo explicaron con todo lujo de detalles, no pude evitar preguntarme, ¿es eso posible? ¿Es posible un software que esté exclusivamente a tu servicio y no a la inversa? ¿Es posible un software cuyo único objetivo sea que lo uses sin más, sin añadir bajo manga otro objetivo secundario de carácter monetario o monopolista? 

Me resultaba muy difícil creer que hubiera gente tan abnegada como para desarrollar software sin esperar beneficio alguno que no fuera el de la satisfacción de haber aportado algo positivo a la comunidad. Acostumbrado a un mundo en el que el último beneficiado de usar un software es el usuario final, descubrir que otro mundo era posible fue cuanto menos uno de los mayores descubrimientos de mi vida.

Como muchos de nosotros, comencé en esta andanza con Ubuntu, concretamente en su versión con KDE, Kubuntu 7.04. No porque fuera la más popular ni mucho menos, ya que ni siquiera sabía que lo fuera, si no porque era la distribución que estaba instalada en el laboratorio donde estudiaba unas prácticas para la universidad, y consideraba por entonces que lo mejor sería instalar la misma.

A partir de ese momento, instalé ese sistema operativo tan extraño para mí en mi portátil, haciéndole un hueco en el disco gobernado por Windows XP preinstalado, puesto que no tenía ni idea de que uno pudiera ser el reemplazo del otro. Y debido a que no lo sabía, comencé usando este peculiar sistema exclusivamente para las prácticas, y paulatinamente fui adentrándome en las entrañas del sistema, dándome cuenta poco a poco de que aquello era un sistema operativo completo, con muchísima estabilidad y aplicaciones realmente interesantes.

Pero finalmente pude darme cuenta, con el uso relativamente continuado del sistema, de que aquello era mucho más que un sistema operativo gratuito para hacer prácticas universitarias. Vi que detrás había toda una filosofía de vida, una vida que hasta entonces creía imposible. Un mundo donde el único beneficiado era el usuario final. Un mundo sin trampas, sin engaños, sin promociones engañosas, sin intereses comerciales. En definitiva, un mundo donde el software vela por la LIBERTAD del usuario final en todos los sentidos posibles de la palabra. Fue entonces cuando por fin pude empezar a disfrutar de mi principal afición, y por consiguiente también de mi trabajo.

No pasó mucho tiempo hasta que empecé a leer por doquier la existencia y estabilidad del sistema operativo base del que yo usaba, Ubuntu.  Pasé mucho tiempo queriendo probar aquel sistema al que llamaban Debian GNU/Linux, pero debido a mi falta de compentencia técnica por entonces no fui capaz de ponerlo completamente en marcha y a mi gusto.

Sin embargo llegó el día en que me propuse pasar por encima de todos los posibles obstáculos que me fueran surgiendo, y sustituí de forma definitiva mi querido Ubuntu por Debian GNU/Linux en su versión estable. No necesité mucho tiempo para darme cuenta de que aquel sistema estaba hecho para mí.

Dejando a un lado la archiconocida fiabilidad, robustez y estabilidad de un sistema Debian GNU/Linux, son su desinteresada comunidad y los principios de libertad que caracterizan a este sistema operativo los que me hacen profesar un profundo afecto hacia el mismo y hacia su comunidad. Es por ello que se ha convertido en el principal y único sistema operativo de mis ordenadores.

Pero toda esta libertad de la que podemos disfrutar los usuarios del Software Libre no tiene sentido alguno si no respetamos la libertad de elección que tenemos y debemos tener todos los usuarios de la tecnología. Debemos respetar profundamente la libertad de elección de las personas, en este y en todos los campos existentes. No tienen ningún sentido los cada vez más frecuentes flames sobre tecnología y software. Si estás leyendo estas líneas es porque te sientes libre y te gusta sentirte libre. Dejemos que los demás también se sientan libres, independientemente de la forma en que sientan su libertad.

Así pues, y después de lo expuesto, creo que queda muy en evidencia cuanto  le debo al Software Libre. Y esa es la razón de existir de este espacio.

Por tanto es mi deseo que tú, querido lector de mis confidencias tecnológicas más íntimas, te sientas como en casa en este humilde espacio que he creado para ti. Siéntete libre también de formar parte del mismo, ya sea comentando de forma constructiva alguna información de tu interés o poniéndote directamente en contacto conmigo a través de, por ejemplo, Twitter (@paradeiso)

Un cordial saludo.


9 comentarios:

  1. Gracias por crear un espacio donde todos podamos aprender.
    Sigue siempre asi trabajando y luchando por la libertad...


    Saludos, Tigran

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  2. Gracias a ti compañero, por pasarte por aquí y por tus estupendas palabras.

    Saludos.

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  3. Buenas Tony!! Felicidades por el blog! Me gustaria añadir este blog al planeta planetasysadmin.com , un pequeño rincón para sysadmins siempre y cuando te parezca bien claro!!

    Saludos.

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  4. Por supuesto Iván, es más, es todo un placer estar en planetsysadmin.com ;-)

    Muchas gracias, y saludos.

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  5. Estimado Tony, muchas gracias por compartir todos los conocimientos de Debian que sabes, yo también soy muy aficionado y como tu me siento muy amarrado al Windows, hasta hace poco conocí el Ubuntu y me gusto alguien me platico del Debian y buscando información de debían llegué a tu blog, sabes yo no fui a la Universidad todo lo que he aprendido lo he aprendido de manera autodidacta, se configurar servidores Windows y muchos paquetes mas de diseño etc,. En Linux soy muy novato y me ambicion es pasar todos mis servidores web, Activ Directory DNS, Firewall a Linux :) y ya encontré mi alma gemela DEVBIAN. Muchas gracias por poner mucha información valiosa.
    PD. Ya te sigo por el Twitter.

    Saludos...

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    1. Muchas gracias a ti compañero por comentar y pasarte por este pequeño rinconcito de Internet :) Te deseo mucha suerte a la hora de migrar tus servidores a Debian, en efecto Debian es el alma gemela de cada uno de nosotros ;)

      Un saludo.

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  6. Estoy solicitando a un profesional para montar dos servidores DNS para un WISP y los enlace a un router Mikrotik. Te interesaría el trabajo?.... te dejo mi correo garcia_gusm@hotmail.com.

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